sábado, 31 de julio de 2010

Hechos verídicos (1)



ZP va a un colegio para charlar de su mandato.

Después de hablar, les dice a los niños que le pregunten lo que quieran.

Un niño levanta la mano y ZP le pregunta:

- ¿Cómo te llamas?
- Luisito.
- ¿Y cuál es tu pregunta, Luisito?

- Tengo 3 preguntas:

1ª ¿Por qué España tiene la cantidad de parados que tiene?
2ª ¿Cree usted que sería presidente si no hubiese habido bombas?
3ª ¿Por qué prohíbe que se publiquen los SMS que envió el 13-M?

Justo entonces suena la sirena del recreo. ZP dice a los niños que continuarán después.

Cuando acaba el recreo ZP pregunta:

- ¿Por dónde íbamos? ¡Ah!, es verdad, por el turno de preguntas.

- ¿Alguien quiere preguntarme algo?

Otro niño levanta la mano. ZP le pregunta:

- ¿Cómo te llamas?
- Manolito.
- ¿Y cuál es tu pregunta Manolito?

- Tengo 5 preguntas:

1ª ¿Por qué España tiene la cantidad de parados que tiene?
2ª ¿Cree usted que sería presidente si no hubiese habido bombas?
3ª ¿Por qué prohíbe que se publiquen los SMS que envió el 13-M?
4ª ¿Por qué la sirena del recreo sonó 20 minutos antes?
5ª ¿Dónde está Luisito?


viernes, 30 de julio de 2010

The Face (tres) (Tercera Inclinación)



Odio el existencialismo, tan oscuro, vulgar y poco verdadero. Vivimos en las sombras, aunque sabemos que ahí fuera, muy cerca, está la luz. No podemos acudir a esa claridad, no queremos hacerlo. En la sombra nos hacemos fuertes, nos crecemos.

La proyección oscura nos hace escribir, nos dota de recursos necesarios para enfrentarnos a una vida que no deseamos.

El cambio nos pone nerviosos, esa decisión nos aprieta. La tercera inclinación soluciona, de forma temporal exclusivamente, las manifestaciones. Pero ¿temporalmente, nada más? Sí, de manera escasa. No necesitamos más. Esta vida es muy corta para intentar hacer algo grande, algo eterno, algo existencial.

El compromiso es la rutina, y no intentes cambiarlo. No modifiques tus hábitos, que aunque te acortan la vida hacen sentirte pleno. La plenitud es sinónimo de infelicidad. Sin existencialismos se soportan las obligaciones, los empeños.

Ahora que todo el mundo compra oro, puedes volver a vender tu alma, aunque sea de estaño, lo compran todo. Y la contrapartida es la eficacia, lograr ese efecto redondo que a nadie determina.

El existencialismo es la indeterminación. Y la tercera inclinación es el cadionismo, la unión de la música y la literatura, la auténtica poesía.

Una mañana un joven muy certero, intentó saltar de la primera a la tercera inclinación, sin pasar por la segunda. No hubo desazón, su cuerpo adquirió unas reducidas dimensiones en un instante, en el tiempo que tardamos en decir love. Así el joven ocupó el espacio de las sombras de manera existencial. Sin ser, sin estar.


The Face (dos) (Tercera Inclinación)



Quiero determinar un sentido único y exclusivo, deseo hacer valer todas aquellas cosas que aprendí con el paso de los años. ¡Es difícil! Todo se escribe para justificar lo que supone el sentimiento, para saber a ciencia cierta cuál es la definición de amor y cuál la de justicia. Pero ya he dicho que es complicado.

Decidir es de cobardes, hacer de necios. Así pasan los días. Sigues diciendo cosas maravillosas que se caen por su propio fundamento. Es una inspiración, temporal y falsa. Al menos eso veo. ¿Qué hay en el fondo? ¿Qué acontece en el alma?

Lo que dices se acaba, se termina, y ambos nos cansamos. Arrastramos los pies y no dejamos huellas, presentimos, recordamos.

La cabeza está repleta de recuerdos verdaderos. Todo era cierto, y digo era, que es pasado. El presente es un futuro inmejorable, tántrico y muy mal compañero.

Me he cansado de historias, de breves cuentos de principio y fin. Lectura facilona, de maruja. Se necesita acción, pero acción de vida: escaparte de noche y hacer burradas, hacer burradas de noche y acabar comiéndote las burradas en la noche. Es lo mismo y es distinto.

Se hace siempre la verdad, se dice la mentira. La persona vive repetitivamente, por impulsos cansinos, es la rutina, aunque sin ella la vida deja de ser muerte.

Tengo tan claro en la mente la justificación que apenas digo nada. Me escondo tras las calabazas y callo, el silencio interfiere. El silencio determina. El silencio es palabra. Dejemos los sms a un lado y volvamos a lo cierto, que nunca es lo verdadero.


jueves, 29 de julio de 2010

Ictus 15



Grandes cuernos
tienen en Cataluña
los políticos.


The Face (uno) (Tercera Inclinación)



Has dicho cosas muy bonitas, propias del desconcierto. Pero has utilizado señales de humo para transmitir lo que has querido siempre. Te faltó el rostro y la palabra. Siempre has sido sincera, debo reconocerlo, pero la sinceridad es manipulable. Oír lo que se deseó oír, y hablar a entrelíneas. Un pasado salvaje y un mutismo en las cuestiones.

Al final, las cosas eran preciosas. Intentando, tal vez, salvar el horizonte insalvable. Miramos el presente sin mirar atrás, y dejamos en el camino las obsesiones y los capítulos inconclusos del sentimiento.

No quiero repetir lo que había sido, lo que fue, y lo que pudo ser. Nadie se acuerda de mí, un rostro sonriente y unas manos grandes y torpes (nunca has dicho en la oscuridad que mis manos fueran torpes).

Ahora respiras hondamente, te acojonas un poco, e intentas pasar página de vida. ¡Tienes todo un cuaderno! ¡Un cuaderno de apuntes!

¿Recuerdas el principio? Siempre había un no por encima de todos los presentes. Y ese no determina, ese no nos va haciendo, poco a poco, efímeros, vulgares y bestias.

Ahora sufro. Pero ese sufrimiento es aceptable. Determinar la franqueza es hacerle velas al gato. Es negro, gordo y lento. Siempre anda en medio como tú. Por más que lo pensé, nunca di una patada al gato, a mi vida, unas cuantas.

Salgo a la calle a buscar ese consuelo y hace cuarenta grados a la sombra. Me reprimo.

Un detective para saber dónde respiras ahora, y el informe no tiene páginas. ¡Menuda cara! ¡Menudo rostro pálido! Te quedarás blanca, y calva, y pondrás unos kilos de más. Es la edad.

Nos quedaremos solos y sonreiremos, eso sí sonreiremos. Es mentira, pero la falsedad consuela, como lo hacen las berenjenas.


miércoles, 28 de julio de 2010

El mejor pecado de la histeria



Espero que disfruten de todo cuanto acontece este verano. Además del calor hay que destacar el calor, un sofocante y deseado calor que te impregna la ropa de desconcierto y rutina.

Es vulgar, muy vulgar, quitarse la ropa a la hora de meterte en la piscina, pero lo cierto es que queda poco remedio para determinar que la ropa sobra.

Calor y ropa. Parece una película de Hitchcock. Y en el fondo, sobra la forma más que la propia ropa. Una vulgaridad, lo cierto.

Ofrecen pijotas ilegales, y recuerdo a los jóvenes poetas. Los pobres (pijotillas), morirán sin saber que es la poesía, aunque confíen en Carmelo, en Julio, en Cabanillas. ¡Pobrecillos! Desamparados los que lloran porque mamarán de la lujuria de la ciencia, y seguirán tocándose los bowling.

Desamparados los aprendices porque nunca aprenderán, y seguirán pasando calor en verano.

Me acuesto que es tarde. Leo un poema de Olga B. y reconozco que no me he equivocado en nada (mira que uno es imperfecto), genial. Ha sufrido, ha mamado, y ha conseguido lo que se ha propuesto. Poema cerrado, que dirían los amantes del calor.

He probado las pijotas ilegales y no me veas como están. No digo una burrada para no herir, pero este Cádiz tiene el mejor pescado de la historia. El mejor pecado de la histeria.


lunes, 26 de julio de 2010

Cadión (Epílogo)



Un epílogo no es una justificación, es una vuelta de tuerca a los principios y a las ideas que han sido definidas. Un epílogo nos es obligado, ni siquiera apetece, pero dada la avalancha de comentarios personales hay que dejar claras las pautas del origen.

El mundo es susceptible a los acontecimientos. Ha dejado de ser provechoso para recibir alabanzas. Si se critica justamente provoca jaquecas, y además se mueven por intereses de la exclusividad.

A todos nos gusta que doren la píldora, pero la deben dejar en paz. La alabanza es irreal mientras no exista el fundamento.

Todos estamos muertos, desde el momento en que elegimos la profesión de poeta, el mundo sobra. Pero aquellos que permanecen enfrascados en sus sombras y necesitan escuchar para seguir, esos, han bajado a la tierra de los necios.

La pureza es sinónimo de muerte, y la muerte de desconcierto. El poeta mundano vaga por los territorios del absurdo. Sigue fielmente cada palabra, cada señal, cada encuentro. Dejemos la verdad para otro tiempo, en este no cabe la esperanza.

Solía decir dios que el tiempo es el mejor aliado de la literatura, el tiempo indefinible. Le gustaba defender la justicia literaria como aliada del verdadero tiempo. Ahora, desde la muerte, las cosas se ven como él decía. Una realidad deja de ser abstracción para convertirse en alejamiento.

No echaré en falta nada porque no he tenido nada. No echaré en falta a nadie, porque he estado acompañado de sombras, nadie es auténtico, nadie es verdadero.

Encontraré la plenitud en la esencia, y seguro que la poesía se complica, pero también se desnuda.

¡Qué susceptibles están los líricos! Un mero comentario que no saben interpretar y difunden la falsedad por las esquinas. Claro, si en fondo el filósofo tenía razón de ser, razón de masas. Es la especulación, la culación literaria. La mentira y el engaño superpuestos en origen hacia lo no auténtico.

Ahora pasaremos del mundo, dejaremos que Siltolá crie malvas (malvas rojas a ser posible) y al resto de los atareados le invitaremos, formalmente claro está, a que les den por el mismísimo y ancho portal trasero. ¡Al carajo! Con permiso de Fernando M. ¡Váyanse mucho al carajo!