domingo, 6 de marzo de 2011

Vanity



Prometí portarme bien. Desde entonces no muerdo mis uñas, ni arranco pelos de la barba. He dejado de ser extraño. Voy a olvidarme del mundo. Y a la segunda irá la fructuosa.

Vanité



Dejó de hacer sus necesidades para no expulsar grandezas de su propio cuerpo. Había agotado la edición de sus obras completas, y figuraba como el autor plus leído de poesía. Cuando falleció el perro (mejor amigo de los excrementos), descubrió que la tirada fue de un único ejemplar.

sábado, 5 de marzo de 2011

Vanità



Era tan grande la falsedad de los conductos capilares ajenos, que un día decidió hacerse permanente. Agachó la cabeza y nunca más fue visto.

viernes, 4 de marzo de 2011

Angel of passion



Vivía para morir
pero la muerte le asustaba,
y entre tanta palabra,
un día,
descubrió el argumento:
la justa soledad de la mirada.
Nunca será un extraño en nuestras vidas.
Este ruido se marcha en los ojos,
el primer sueño, ese abrazo
hacia la carencia involuntaria.
Fue extraño, pero llegó
en el momento equivocado:
tristeza de bares y promesas incumplidas.
Le llamaban Pasión y era mujer.

jueves, 3 de marzo de 2011

Final de 2011 COAC Carnaval de Cádiz



Sobre gustos no hay nada escrito, pero que este año las cosas no han olido nada bien desde un principio, es evidente.

Mucha suerte a los finalistas.


COROS

Allegro Molto Vivace
El Triángulo
La madrugá

CUARTETOS

Los que cogieron al mono Amedio y lo quitaron de en medio
Si Emilio hablara...
Aquí el que no corre vuela

CHIRIGOTAS

Ricas y maduras
Los niños cantores de Viena o de Manolete
Los Juaquín Pamplina, cantautor de la plaza Mina

COMPARSAS

Los currelantes
Las locuras de Martín Burton
Juana la loca

miércoles, 2 de marzo de 2011

En cuerpo o alma






La primera vez que visité Moguer, creo recordar, fue allá por el año 1979. Salí del municipio con una botella de dos litros de vino de naranja y una enorme caja con unos diminutos pasteles exquisitos. Regalos de Ventura Vivas. Circunstancias excepcionales me dejaron en ese pueblo al año siguiente. Vivía en una casa frente al Puerto Rico (hoy desaparecido), al lado de la plaza del Marqués.

He escrito mucho sobre mi estancia en Moguer. Ayer hablaba con Diego y recordábamos momentos de los que ahora me asusto, pero nunca me arrepiento. De vez en cuando acudo a por pasteles, para dar un paseo, o saludar a amigos.

Aquella crema pastelera (fina como ella sola) que rellenaba las maravillas, la comía (gracias a Maricarmen) con cuchara de palo. ¡Qué ordinariez más sana!

Y ahora, han pasado los años. Antes se vivía mucho mejor. Hemos pasado de la alegría a apagar el alumbrado de las autopistas. ¿Qué nos espera? ¿Qué espera a nuestros hijos?

De momento mañana volvemos a Moguer. Y lo hacemos con el libro de los niños. Será en la Casa-Museo de JRJ, junto a la que fue mi casa.

Gracias por las facilidades Antonio, y muchas gracias Rocío.

Os espero a todos (en cuerpo o alma), en Moguer. Mañana jueves. A las siete de la tarde.



The Feelings (18) (Segunda Inclinación)



Cada día que pasa tengo la fortuna de comprobar el silencio de la poesía. En la creación y en la lectura o recreación. Las presentaciones son odiosas. Los comentarios son insostenibles. Y hablar de uno mismo y de su obra, es patético. Paseo por Sevilla por la mañana y por Cádiz en la tarde. Largos recorridos. En soledad, sin compañía. Sonidos de ambientes que refrescan y enriquecen.

Respondo a todos y a cada uno de los libros que recibo para su publicación. No he dado un sí en seis meses. O me estoy volviendo purista o lo que escriben los aprendices es una auténtica mierda. ¿Cómo se puede comenzar un libro con axilas sudadas? ¿Y con estertores rastreros? Y no quiero mencionar el plátano de tu cadera.

Incluso un candidato indica que de su libro, una administración autonómica, comprará mil ejemplares. ¡Ni diez mil coño! Aunque tenga que hacer los cuadros con una regla.

Y la moda ahora es recibir poemas e ilustraciones o fotografías. Algún día, con tiempo libre, haré un collage, para la gratificación de los sentidos (comunes, se entiende).

Leo los libros de la final de un premio, y acabo por tirarlos todos. ¡Basura! ¡Gran basura! Le voy a decir al organizador que se cargue el premio. ¡No merece la pena! Todo debe ser silencio, gran silencio, enorme silencio, total silencio. (Un secreto: hay algunos que no pueden aguantarse, y el yo-mi-me-conmigo lo tienen hasta en el corvejón).

Algún día, cuando estés en el lecho de muerte, y el sacerdote te administre el sacramento de la extremaunción o esté dándote una hostia, no hace falta que recites de memoria las reseñas de tus libros, ni tus premios, ni lo cojonudo que eras mientras tenías pelos, en los huevos de aprendiz de poeta. ¡Ah! Pido disculpas, que los aprendices no tienen vello, poseen el patrimonio de poesía-depilación.

martes, 1 de marzo de 2011

"Los Príncipes" de Juan Carlos Aragón, merecen más



Tuvimos que esperar hasta el final, de madrugada, pero no importó. Un teatro abarrotado y feliz. Pasodobles de antología. Y este Jurado (que sigue sin enterarse) valora más los pasodobles de Bienvenido ("Los currelantes"). ¡Lamentable! ¡Nos estamos acostumbrando a la ignorancia de un Jurado de la Logse!

Aquí, la actuación completa de "Los Príncipes" de Juan Carlos Aragón. Esto huele a tufo completo. Sin Sheriff, sin Vera Luque, chirigotas de Cádiz, de toda la vida, de las buenas. Y nos parece que a este pedazo de comparsa la van a putear. ¡Esperemos que no sea así!