sábado, 3 de octubre de 2009

Free Life (Como lo hacen los efímeros)



Establecemos un pensamiento relativo siempre. Nada de lo que nos ocurre es absoluto. Nos piden favores, pedimos favores. Cumplimos, dejamos de hacerlo. Nuestra vida transcurre de una manera divergente, y completamente sintomática.

Nada es como parece ser. Nadie es como dice ser. Recuerdo que hace unos meses conocí a una persona por unos actos concretos. Y esa persona me llenó. Con el paso del tiempo iba descubriendo que todo es como no parece. Nadie se presenta como quisiera.

Y no puedes hacer nada. No tenemos conciencia de esos actos minúsculos pero a su vez tan grandes y evidentes. Actos que generan desconfianza, despropósito, meditación y vago entendimiento.

Las personas no crecemos, crecen nuestros actos. Y ellos nos hacen madurar, nos hacen sorprender, nos hacen descansar de lo perfecto y lo imperfecto.

Una persona es un acto encendido. Y dos personas iluminan una vida.

Nuestra vida es gratis. Y si queremos cobrarnos con ella, descansaremos como lo hacen los efímeros.


26 comentarios:

Paloma dijo...

¿Noche de reflexiones existenciales?

Saludos.

sedemiuqse dijo...

Bella esta entrada.
besos y amor
je

Capitán dijo...

me gusta la definición de persona, mucho, "acto encendido", fantástica.

Un abrazo y nos vemos el 14

marisa dijo...

Yo, querido Javier, quiero creer que "dos personas iluminan una vida", que algunos actúan sin esperar nada a cambio , si acaso, tal vez, una sonrisa, un gesto afectuoso...A veces las consecuencias de nuestros actos no son las que esperábamos,son desproporcionadas para bien o para mal.Otras veces ni siquiera hay consecuencias, sólo silencios.
Una entrada magnífica.
Un abrazo

Juanma dijo...

Así es, magnífica entrada. Sobre todo en ese "todo es como no parece" que tanto encierra. Tanto como muestra.

¿Podrías desarrollar un poco, Javier, porque piensas que "Nuestra vida es gratis"? Gracias.

Y un fuerte abrazo.

Vicky dijo...

Entrada muy reflexiva , tan reflexiva como el efímero instante de la vida.

Una vez me enseñaron a que no hay que darle muchas vueltas a las cosas , que sea el transcurso del tiempo el que se encargue de conducirlas ...sin embargo ese alguien no se daba cuenta que tenia el mismo problema que yo...eso evidencia que a la larga existe homogeneidad o tal vez corria su misma sangre por mis venas ( mi padre , del cual me siento muy orgullosa)

Un abrazo

Er Tato dijo...

Nuestra vida es gratis. Y si queremos cobrarnos con ella, descansaremos como lo hacen los efímeros.

Quizás si no fuera gratis, si hubiera que endeudarse a 50 años al euribor más 2 por nacer, diéramos más valor a los tiempos perdidos y a los momentos ganados.

Una entrada para releerla todas las mañanas después de la ducha y el Arenas. Enhorabuena.

Un abrazo

MarianGardi dijo...

Nada es lo que parece Javier, las apariencias enganñan, tanto las buenas como las malas, a veces conoces a una persona que parece estupida o imbecil y luego es encantadora o al revés.
Si pudieran caer todas las mascaras, sería el día mágico.
Besos filosofo

Rocío dijo...

Nadie es como dice ser y sin embargo puede que en ese momento sí sea como dice. Pero la vida es compleja y puede cambiarnos en un solo instante. Somos un yo dinámico y eso nos hace parecer (y ser) cosas muy distintas en diferentes momentos...

Profunda entrada. Todo es relativo...

Un abrazo

Antonio Serrano Cueto dijo...

Qué placer leer estas reflexiones tuyas. Coincido con Capitán y con Juanma. Estupendas definiciones. Un abrazo.

mangeles dijo...

Yo también lo creo. Creo que somos nuestros actos. Y que cada cosa que hacemos nos condiciona, mucho más de lo que decimos, pensamos o escribimos.

Me ha gustado mucho este post, Javier.

Un beso

Antonio Rivero dijo...

Haré de abogado del diablo: Todos podemos errar y todos podemos volver al camino.

Un saludo muy grande javier

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Sin reflexiones no hay noches, Paloma.

Un abrazo.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Gracias Sede, un abrazo.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Nos vemos Capitán.

Un abrazo y gracias.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Marisa, me gusta lo de sin nada a cambio.

Un fuerte abrazo.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Hola Juanma, estará en otra entrada. Ya lo verás.

Un fuerte abrazo.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Buena filosofía la tuya Vicky, muy buena.

Un abrazo.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Gracias Tato, eres muy amable.

¿Y ese Arenas?

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Gracias Marian.

Ojalá caigan las máscaras¡¡¡

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Todo es relativo Rocio, todo.

Un abrazo.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Gracias Antonio.

Un abrazo.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Gracias mangeles.

Saludos.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Bien dicho Antonio, pero a veces cuídate de los caminos que te ponen por delante.

Un abrazo.

Liliana G. dijo...

No hace falta que la persona demuestre lo que es, lo importante es lo que nosotros vemos en ella con una mirada que va más allá de lo que los ojos ven. Los sentimientos rara vez se equivocan, somos nosotros los que no les damos chance de manifestarse, de este modo seríamos conscientes de esos actos minúsculos que creemos no ver... pues allí están.

Me encantó tu entrada.

Besos Javier.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Gracias Liliana.

Un abrazo.