miércoles, 4 de noviembre de 2009

El pimiento y la palabra



Cuando dicen que todo me importa un pimiento suelo acordarme de mi madre. Es normal, ella lo dijo una vez y lo escribí en un poema. Cuando dicen que soy un hijo de puta, suelo acordarme de mi primer perro, al pobre lo tuve que sacrificar tras un accidente.

Es triste, ayer recibí más email anónimos que personas entraron en el Cuaderno buscando el telechichi. ¡Lo que es la vida! Cada uno opina lo que desea, es lo bonito, y libremente, en un estado de derechos torcidos.

La muerte de Ayala es una pena, pero llegó su hora, estaba ya un poco mayor. Y nos ha dejado buena obra, excelente. Y López Vázquez, él también nos ha dejado una digna obra gráfica y divertida.

Los buenos desaparecen, y tardamos casi una eternidad en descubrir algo que merezca la pena en nuestro tiempo.

El sábado estaré en Cádiz. Quiero dormir en La Caleta, y bichear un poco los ensayos carnavaleros.

Todo me importa un pimiento, a ser posible verde, que el rojo, hace daño de noche.

No defraudes a la palabra, digiérela.


54 comentarios:

Ladrón_De_Versos dijo...

Si el alogo de ayer era largo este será breve, ja, ja, ja, ja... Saludos.

L.N.J. dijo...

Hola Javier, puedes pintar el rojo de verde; de veras. Como la palabra es al pimiento, éste es a la palabra...
Has dicho Cádiz, ¿conoces a José Salguero Duarte?. Simple curiosidad.

Que disfrutes, también puedes hacerlo con "Limón y sal" de Julieta Venegas. Ya puestos...

Aliñados mejor, o asados.
Va!, todo me importa un pimiento.

Un besazo.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Un fuerte abrazo Ladrón de Versos.

Y gracias.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Hola Lou, buenas maxi noches, ¡a estas horas!

Bueno, sí, he coincidido con él en una exposición, hace bastantes años.

¿Te refieres al pintor, un poco loquillo?

¡Con perdón!

Liliana G. dijo...

Es verdad, los buenos han muerto sin pena ni gloria, éstas les han venido cuando los pobres ya no las podían disfrutar... ¿Hay derecho?

En Argentina se dice "me importa un rábano", pero esta alocución es bastante delicada, suele decirse "me importa un pito", que es bien común y da para todo tipo de chistes posteriores a su uso :)

Es muy difícil defraudar a la Palabra, tiene demasiado inteligencia como para impedir que alguno lo haga, a lo sumo, se hace la distraída.

Cariños, Javier.

Juanma de la Torre dijo...

Visto así, mejor un pimiento que un pepino. Un abrazo.

Capitán dijo...

Nada mejor que tener un buen saco de pimientos, para blindarse de todo.

Juanma dijo...

A mí verde, por favor. El rojo, si está asao, también.

Al próximo perro que tenga le pondré "Pimiento"...para no olvidar que me importa. Y mucho.

Un fuerte abrazo.

i am... dijo...

Como no me gustan los pimientos, ni rojos ni verdes, mi medida culinaria para definir el grado de interés que me provocan ciertas cosas son los huevos, cuya cantidad aumenta en la justa proporción en que decrece mi interés por el tema en cuestión.

Saludos

mangeles dijo...

¿De dónde vendrá la expresión "me importa un pimiento"?...Tal vez de que es un alimento secundario, que se pone para acompañar a otra comida ¿?....

Y sí...se debe poner uno muy malo, cuando uno se tiene que matar a su propio perro.

Y ...como buena inculta...más López Vázquez que Ayala, pero ambos grandiosos, y ambos mayores ya....ley de vida...ya sabe.

Buena estancia en Cádiz.

Besos

José Miguel Ridao dijo...

Veo que el pimiento rojo no te importa un pimiento.
En el último ranking de telechichi tú estás en el puesto 5 y yo en el 10. Debo esforzarme más.

Un abrazo, Javier, ya queda menos para el sábado.

Dyhego dijo...

JAVIER:
Si todo te importara un pimiento te habrías suicidado ya...
Cada día me convenzo más de que eres un "Humphrey Bogart", mu duro por fuera y mu blando (en el sentido cordial) por dentro.
Por cierto, un par de años oímos mi mujer y yo una nueva expresión (para nosotros, claro; que no la habíamos oido anteriormente: una señora le decía a otra: ¡pues tócate el "rampete"! La de veces que nos reimos con el dichoso rampete. Así que, si quieres encabezar la lista en tu pugna con Ridao ya sabes, pon "telerrampete").
jajajaja.
Salu2

Olga B. dijo...

Dormir en La caleta, suena a descanso de palabras. Yo también tuve que sacrificar a mi segundo perro.
Se hace lo que se tenga que hacer.
Que nadie se confunda con nuestra sensibilidad acorralada.
Abrazos.

L.N.J. dijo...

Sí, a él mismo...; un poco loco quizás, uff. En fin, ¿ tú que crees?

A esas horas, porque en el silencio de la noche me dedico a leer libro y a escribir sobre todo relatos.

Es que la noche es mágica para la inspiración.

Un beso.

Paloma dijo...

Hay palabras que se gangrenan en gargantas rotas, son palabras que nos arrastran, que nos miran. Se quedan dentro y esperan, saben que llegará su momento. Hay otras que, por ligeras, chisporrotean. Son libres. Salen cada día de paseo. No entienden de apegos. Hay, también, nudos en la garganta, son palabras no nacidas. Son palabras de respeto. Sacrifican su existencia por un sentimiento sincero. Las hay que tienen magia, las hay que tienen ritmo. Hay palabras pequeñas. Hay palabras de invierno; de soslayo y de pleno. Hay palabras que tocan y palabras que duelen, palabras que curan e iluminan. Hay palabras que son otras, hay palabras que son mías, hay palabras por palabras y, palabras digeridas... ;-)

Besos Javier.

veridiana dijo...

Eso no se puede decir.
Siempre hay algo que nos importe.

MarianGardi dijo...

¡El tono Javier, cuida el tono!
Según tú dices hay que cuidar el tono, algunos tonos suben demasiado y desafinan un pimiento. jijiji
Un beso

América dijo...

Partieron dos grandes dejando un legado importante.
En cuanto al telechichi yo sigo perdida un tanto con eso.
Solemos decir que nos importa un comino algo, a veces también que nos importa un pepino,pero la que realmente define tal estado es impublicable a riesgo de que se pasee también por google,es tan viceral que le quita peso al cuerpo y al alma.

Desde la Sultana del Ávila.
Un fuerte abrazo.

lolo dijo...

Hay días en que comentar importa un pimiento.

Anónimo dijo...

Pues no escribas o hazte un pisto.

marisa dijo...

A mí el pimiento me encanta pero me repite... Imagino que ese efecto no está libre de causarlo cualquier escritor , aunque habrá estómagos para todo:)), aunque siempre puedes acudir a un buen "almax".Un beso, que espero no te repita ;)

Lola dijo...

Nunca sé cómo llego a estos blogs y no quiero paercer grosera, pero
el caso es que te tengo en favoritos, por algo será...

No tengo ni idea de lo que es el telechichi. Y eso de ser h de p... más bien cabroncetes es lo que somos, pero no por nada sino más bien porque nos hacemos viejos y empezamos a tener manías, mejor que el perro esté muerto a que le muerda a un niño, ¿no?

El pimiento rojo bien asadito o a la plancha no hace daño ni de noche ni de día, y menos si te lo comes con otro verde, un calabacín y un poco de pollo en tiras con su tomatito frito y si te gusta picante con un poco de mostaza, todo ello en una fajita, que también las acabo de descubrir hace poco. Una cena estupenda!!!

Por otra parte yo acabo de descubrir a una pintora prerrafaelita llamada Evelyn de Morgan que me ha encantado... Los buenos desaparecen, pero siempre dejan huellas.

Saludos desde la sierra de Guadarrama.

Anónimo dijo...

Sir,

Pues que lo pase Vd. bien en Cadiz y que descanse mucho.

Intentaremos digerir palabras o lo que haga falta digerir sin que repita. Es posible que casi todo repita al final, que una se repita también, seguro.

También creo que aunque los buenos se mueran, hay descubrimientos interesantes siempre pendientes, de gente muerta y hasta viva. Por eso sigo viviendo, por los descubrimientos y la sorpresa que se espera siempre aunque sea un contrasentido. Claro que Vd. ya lo dice en su blog, sin esperanza... y con convencimiento.

Un abrazo, es repetido pero espero que no importe, como los pimientos, verdes o rojos, chili hot pepper, choriceros, es igual...

Mary Queen

maile dijo...

Pues yo he conseguido que haya en este mundo muchas cosas que me importen un pimiento, un pijo, un huevo, una leche, un pepino... pero, gracias a Dios, hay muchas más cosas que me importan un montón, como mi hijo, mi familia, mis libros, mis amigos, mi gato... hasta yo.
Que me llamen "hija de puta" no me preocupa, mi madre (como todas) es una santa que tiene el cielo ganado, aunque sólo sea por aguantarme.

Julio dijo...

Tú sueles digerir bien la palabra, así que lo del pimiento, al final, es lo de menos.

maile dijo...

Y no me diga que se va usted a mi Cai de mi alma, que me da envidia y eso, no es que me importe, pero si que me preocupa ( lo de la envidia, claro )

eres_mi_cruz dijo...

desde parvulitos nos tenían que enseñar a sacarnos, educadamente y con eficacia, la ropa interior remetía por la raja del culo... en plena acera y con transeúntes a nuestra espalda...
a rascarnos dignamente cuando nos pica... superficial o ahí en tor sitio... e incluso a sacarle su gusto cuando lo tenga sin caer en el vicio...

(y esos cuplés ahí derechos...
con tu pito y... plin... plin... tuch paloch...)

Vicky dijo...

Se puede decir más fuerte pero no más claro , mi enhorabuena Javier , ahí te aplaudo por tu entereza y por demostrar que eres un caballero.

La verdad a mi las cosas intranscendentes me importan también un pimiento ,o como mucho un rabano.

Es una lástima cuando se pierden esos grandes astros del arte , pero siempre con el convencimiento de que daran paso a unas nuevas estrellas , aunque siempre nos quedaran sus recuerdos , entereza , profesionalidad y ante todo un ejemplo a seguir.

Como habrás comprobado cuando me pongo seria , soy muy seria , fijate que mi madre dice que pongo una mirada que asesina y todo jaja

En fin , y ahora con seriedad extrema, decirte que lo pases muy bien en cadiz y lo disfrutes.

Un abrazo.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Liliana es lo mismo un rábano que un pimiento, aunque los rábanos me encantan.

Mi mayor abrazo.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Pimiento con la ginebra esa, no veas, se sale.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Capitán, y bien rojos, o bien verdes, aunque ahora me gustan, los amarillos.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Espero a su perro Pimiento, Juanma.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

I Am, todo suyo, muy original, por cierto.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Gracias Mangeles, gracias.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Creo que no me ganarás, Ridao, te llevo mucha ventaja.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Un fuerte abrazo Diego.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Descansarán las palabras y alimentaremos el sentido, Olga.

Saludos.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Es así Lou, así.

Y es el mismo.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Buen álogo, Paloma, muy bello y personal.

Mi abrazo.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Veridiana, ¿hay algo que nos importe?

Javier Sánchez Menéndez dijo...

El tono, Marian, siempre el tono.

¡Vamos a cuidarlo!

Mil gracias.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Y al alma América, has vuelto a dar en la clave.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Si es así Lolo, dejemos que importar a nadie...

Javier Sánchez Menéndez dijo...

De buenas verduras Anónimo, estamos hasta los pimientos.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Nunca se repite Marisa, nunca.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Lola tienes arte, mucho.

Te doy las gracias, y te envio mi abrazo.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Majestad, descansaré, o no. Ya veremos.

Llevo muchos planes a Cádiz, a ver si se cumplen.

Y por cierto, espero un Cosmopolitan.

Saludos.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Vale usted mucho Maile, mucho.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

No Julio, la palabra no se digiere, con pimientos.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Me voy Maile, me voy, pasado mañana y a La Caleta.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Eres, sarna con gusto, nunca pica.

Y el pito, para los cuplés, pi, piri, piri, piri, pi...

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Vicky, me sorprende usted cada día más.

Mujer, vale un potosí.

Es muy amable, por su alogo, y muy sincera.

Mi abrazo, espero lo reciba.

maile dijo...

Pues dé usted recuerdos a la arena y a la orilla, a las barcas y al Castillo, al malecón y a los gatos de los bloques. Muestre mis respetos al Falla, a la Viña, al Tio la Tiza y al Palillero... y al "greñuo" si le ve, a la Plaza San Francisco y a la Calle de atrás del Pópulo. y al Manteca y al Melli, a La Victoria y a Puerta Tierra...
Dígales que volveré... que no les olvido.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

A todos Maile, a todos les daré recuerdos suyos.

¡Qué arte coño!