viernes, 13 de noviembre de 2009

La lámpara de sal



En una ocasión el hombre pudo elegir entre la lámpara de sal y el sentimiento. Y eligió la verdad. Nunca más esperamos lo que pedimos. La sorpresa no se olvida. Esta memoria me rehace, nos retoca como a un maniquí de caucho.

Nada se olvida. Ni una palabra que no se dijo a tiempo. A veces, cuando quiero llorar, el silencio se convierte en egoísmo, en verso, en palabra.

Es la iluminación del desperdicio. La basura de los necios, los enfermos de amor que nos agradan.

El interruptor se ha pulsado, y la lámpara enciende su vida a la pasión. La sal no es hermética, ni secreta. Una sola palabra en la nostalgia.

Vamos para el suicidio, la mesa de escribir es la distancia.


24 comentarios:

Dyhego dijo...

JAVIER:
Me gusta la frase "esta memoria me rehace".
¡Qué cierto es! Con las palabras que no dijimos y con los actos que no hicimos nos forjamos una imagen, un maniquí, que no es, ni de lejos, lo que realmente somos.
¡Como tenga pesadillas esta noche, verás!
Salu2.

Liliana G. dijo...

¿Por qué no dejar que la sal de las lágrimas enciendan la lámpara de la vida en la incomensurable pantalla de la nostalgia?

Es verdad, nada se olvida, los recuerdos son la cuna del presente y el camino a futuros inciertos...

Besotes, Javier.

L.N.J. dijo...

Bueno, creo que te referirás a la verdad de cada ser, que puede ser muy diferente. Porque la verdad única es aquella que nos dice que un gran colectivo o la mayoría de la sociedad estamos de acuerdo en un punto en concreto. ¿ Por ejemplo ?, el caso de Marta Del Castillo. Esto sí que es ir para el suicidio cielo, donde las leyes es la basura de los necios.

" Yo te quiero con limón y sal ", ehhh.... , no confundan la expresión. Es una canción para "La lámpara de sal". Si el interruptor se enciende a la pasión, quizás la mesa no haga falta todavía, ya estará más cerca de todos nosotros.

Javier, siento haberme extendido.

Saludos a tod@s.

¿Realmente lo siento?. No.

L.N.J. dijo...

Perdona, la verdad de cada ser también puede ser única.

!Dios, con la iluminación!.

Capitán dijo...

Una dura elección la verdad.

José Miguel Ridao dijo...

No me he enterado de mucho, la verdad, pero me ha gustado. De eso se trata, ¿no?

veridiana dijo...

¡¡ Qué bello !!

Un beso

eres_mi_cruz dijo...

mesas vacías, divanes llenos...

aquella imagen,
de ropa interior negra:
psicóloga.


las fantasías sobre la mesa del psicólogo
son el antí-todo a un diván inútil...

Paloma dijo...

Lo he leído tres o cuatro veces y sólo consigo suspirar... ¿Será el otoño?

Cuando llego a "Un sola palabra en la nostlagia" algo me embarga...

Suspiros, Javier, suspiros.

Joaquín dijo...

Puedo entender léxica y semánticamente cada frase por separado, pero el ensamble es lo que me despista.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

¡Duerme tranquilo Diego!

Un fuerte abrazo con tila y melisa.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Un gran abrazo amiga Liliana.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

¡Muy bien Lou!

Sentir, lo que queremos sentir.

Mil gracias por tu álogo.

Pd. Comparto tu opinión.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

¡Lou, qué iluminación!

Un abrazo.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Dura, dura, Capitán.

¡Lo que se dice, dura!

Javier Sánchez Menéndez dijo...

De eso José Miguel, o lo que quieras.

Gracias, de corazón.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Gracias Veridiana.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Joder, Eres. ¡Ahora psicóloga!

¡Mejor psiquiatra!

Gracias.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Gracias Paloma.

Muy amable.

Un abrazo.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

¡Y a mí Joaquín! ¡Y a mí!

¡Pero es cada palabra, cada frase!

Un fuerte abrazo.

América dijo...

La memoria es selectiva hasta para regodearse en los malos recuerdos a veces,pero el tiempo es sabio tarde o temprano diluye la sal dejando apenas un tenue sabor...

Saludos y un abrazo....Me voy sin hacer mucho ruido.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Siempre hace usted igual, pasando sin ruido, pero dejando su clase y su estilo.

Muchas gracias América.

Mery dijo...

Yo ya llevo tiempo comprobando que las lágrimas conforman excelentes palabras.
Un beso

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Gracias Mery.

Otro abrazo.