sábado, 7 de noviembre de 2009

No pidas más, que así es el humo



Mientras me des la mano y no pidas
las cosas que no puedo ofrecerte
estaremos tranquilos. Bajo este sol
de octubre que no quema debo
saborear los símbolos del arte.

Las tardes del verano de mi vida
adquieren el recuerdo, los cien
años de historia compartida,
las horas del reloj que no funciona.
No presentas batallas si te odio.

No suena el corazón de la nostalgia,
posiblemente ya se muestre el humo.

34 comentarios:

Joaquín dijo...

Desde una perspectiva eterna, nuestras pequeñas historias se quedan en eso, humo. Tendríamos que hablar más con Dios. Aunque ése es el prójimo, creo.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Un abrazo Joaquín.

Hablar o dejar de hablar, es la cuestión.

jordim dijo...

el humo siempre sobrevive.. y la literatura

Olga B. dijo...

Pues yo creo que el humo es el final, el rastro del fuego vivo que tarde o temprano muere.

"Mientras me des la mano y no pidas
las cosas que no puedo ofrecerte..."

Y quién se resiste a pedir la luna, a quererlo todo alguna vez, qué hacer con esos ratos. Por eso nunca estaremos tranquilos.

Pero es que yo no aprendo, igual tú sí;-)
Un beso.

maile dijo...

Un día, hace mucho tiempo, escuche una frase que hice mía. La dijo Enma Penella en televisión. “El día en el que añore lo que fui y viva de los recuerdos, me sentiré muerta”
Pero los recuerdos forman parte de nosotros aunque no nos gusten, es nuestro pasado, somos, por ellos, nosotros mismos. Y aunque la vida nos presente batalla, como exigiéndonos cosas que no creemos poder conseguir… da igual parar el tiempo, tarde o temprano volverá a correr. Donde hay humo, hubo fuego, y ese puede quemar como el sol de agosto. Sólo el tiempo nos da la perspectiva justa para nuestras pequeñas y grandes historias.
Quizás lo importante no sea hablar con Dios, sino escucharle (y no es catequesis… Dios me libre).

Hoy su oscilación llevó a la mía a recordar.

P.D. Disfrute de Cádiz por mi.

Antonio Serrano Cueto dijo...

"Serán humo, mas tendrán memoria"...

Liliana G. dijo...

Saborear los símbolos del arte es un privilegio siempre y cuando el humo no tape la nostalgia, pues en ella también subyace el arte de haber vivido.

Besos, Javier.

mangeles dijo...

Dicen que quien dá todo lo que tiene, no está obligado a dar más. Seguro que segirá sin pedirte lo que no puedes dar.

Bello poema, deja un regusto de paz.

Besos

Anónimo dijo...

Dear Sir,


Hoy sí que sí.

Por ahí, ese sin pedir, parece un buen camino.

Me ha encantado, respira hasta paz.

Yours

Mary Queen of Scots

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

Me gustan mucho esas "horas del reloj que no funciona". Estos endecasílabos de hoy me han gustado mucho, Javier, son mucho más que humo. Aún se asoman las llamas bjo el humo (es otro endecasílabo que te ofrezco, por si fuera de tu intrerés).
Un abrazo.

Julio dijo...

Las horas del reloj que no funciona son las del amor, que no ande.
Me ha encantado, Javier.

josealfonsomartínez dijo...

¿Hoy no tomaste tequila?

Un abrazo.

José Miguel Ridao dijo...

¡Por fin un poema! Me quedo con su belleza, por encima del mensaje. Te felicito, Javier.

sedemiuqse dijo...

Cierto no se puede dar lo que no se tiene. Pero, quien te lo pide seguro que no sabe que no se debe pedir, y además no lo tienes.
Besos y amor
je

PD
Como siempre, me gustó.

Vicky dijo...

Todo arte tiene una cara oculta que apreciar , el arte en sí es belleza , hasta la nostalgia desprende su encanto entre lineas.

Las horas del reloj que no funciona , tal vez porque el tiempo sigue su inercia , no necesita de prisas.
¿para que continuar viviendo deprisa , si te vas a quedar sin sueños?

No presentas batallas si te odio.
¿Para que echar perfume a la herida si luego te escuece la Vida?

No suena el corazón de la nostalgia , posiblemente ya se muestre el humo.
¿para que intentar fusilar el olvido , si te pones a tiro?

Aunque supongo que al final todo se sintetiza en el "No pidas más..."

Me a gustado tu poema , espero no haberlo destrozado con mis subjetivas interpretaciones.

Como siempre un placer leerte.

Un Abrazo .

Paloma dijo...

Repetimos (mi manía de comerme las letras, tendré que hacérmelo mirar).

Me gustó. Pero no me deja sabor de paz, más bien de triste y resignada aceptación...

Besos Javier.

Ps. todavía sigo pensando qué lenguaje empleas para entenderte con dios ;-)

marisa dijo...

Me duelen los dos versos finales javier.Son impactantes e inquietantes(pura poesía, claro)Un beso

Capitán dijo...

Al final cien años de historia compartida requieren estar sin decir nada y no pedir de mâs.

Este poema lo tiene todo, forma y fondo.

Gracias por enseñarlo, ya sabes.

Un abrazo

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Siempre Jordim, siempre, y que no falte, es la señal del fuego.

Gracias.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Yo tampoco Olga, tampoco.

Y aunque lea, que lea.

No aprendemos.

Y sobre el humo...

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Gracias Maile, he disfrutado por usted y por todos.

Dos días en Cádiz, son una eternidad inagotable.

Un abrazo.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Sí Antonio, es así.

Un abrazo.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Un fuerte abrazo Liliana.

Gracias.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Gracias Mangeles.

Muy amable.

Un fuerte abrazo.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Hoy sí, vamos ayer, majestad.

Es todo suyo.

Un saludo.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Gracias Juan Antonio, bello final.

Gracias.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Que no deje de andar nunca Julio, sería mala señal.

Un abrazo.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

José Alfonso, me olvidé de comprar y se había gastado.

Un abrazo.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Gracias José Miguel.

Gracias.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Gracias Sede, un fuerte abrazo.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Vicky, tus palabras en el álogo, lo han enriquecido.

Recibe mi abrazo y mi agradecimiento.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Paloma, a mí tampoco me deja buen sabor.

Sobre el lenguaje, sólo el de los atareados.

Un fuerte abrazo.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Gracias Marisa, un abrazo.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Gracias por tus palabras Capitán.

Un fuerte abrazo.