miércoles, 2 de septiembre de 2009

Demonios y ángeles



Nadie se cansaba de su experiencia en el infierno. Tanto calor parecía el insoportable agosto de los últimos años. Así, solicitó una entrevista con Luzbel a la luz de la hoguera.

Llegó pronto está vez. Venía elegante, pero cálido. Nadie sólo le indicó que su cansancio ya era insoportable. Necesitaba una vuelta a la muerte, que era su vida.

Satanás aceptó, y le condenó a vagar por un agosto eterno e inmutable. Mejor era eso que una permanente estancia infernal, sin posibilidad de diálogo, sin dudar del propio conocimiento.

Era un castigo, pero no lo entendió así. Un favor no es un castigo, pero aquí no había favores. Existían los motivos para pensar que la condena se acercaba más a la cadena perpetua que a la libertad de aprendizaje.

Y Nadie discutió con su sombra de su propia actuación.


24 comentarios:

Dyhego dijo...

Hola, Javier:
Para condena bajo el sol de agosto los que tienen que trabajar en tales condiciones.
Salu2

Capitán dijo...

Javier, parece que Nadie tiene la desgracia de que sus deseos se cumplen, aunque quizá prefiriese que la frase fuese "nadie tiene la desgracia de que sus deseos se cumplan".

Un abrazo

sedemiuqse dijo...

e aquí la prueba de que lo importante no es como se envíe el mensaje, si no como se recibe.

Gracias por ser seguidor

Saludas muy cordiales
:)

Liliana G. dijo...

Interesante, a Nadie le cambiaron la permanente imposibilidad del diálogo, por la cierta posibilidad del monólogo y por la urgente posibilidad del álogo. A mi juicio creo que esta vez salió ganando...

Besazos, Javier.

Alejandro Muñoz dijo...

Cuidado con el título, que Brown Dan te puede acusar de plagio.
¿Agosto eterno? ...dulce condena.

Abrazos de nuevo, Javier.

mangeles dijo...

Teniendo en cuenta que Luzbel parece dispuesto al diálogo, y teniendo en cuenta su imnata maldad, pues Nadie no debe preocuparse...ahora se dá una vuelta por el Agosto perpetuo, hasta que se cansé, y vuelva a solicitar audiencia....mientras las cosas sean subceptibles de ir peor, el Satanás estará dispuesto a castigarla.

Besosss

Olga B. dijo...

Si es que a Satanás es mejor no pedirle cosas, que igual te las concede. Siempre sabe cómo hacernos caer en lo que intentábamos evitar, es lo que tienen los malos. Y luego, a discutir con tu sombra.
En fin, este Nadie pudiera ser Todos.
Un abrazo.

Julio dijo...

Contra el vicio de pedir, la virtud de dar jodiendo.

José Miguel Ridao dijo...

Este verano me he dado cuenta de que agosto es tu mes favorito, igual que me pasa a mí. ¡Si no hubiera sido por Mr. Blogger...!

Un abrazo.

eres_mi_cruz dijo...

tanto le molestó a Luzbel que pensó:
conque un favor ¿no?...
¡po toma!... ahora te invento el adosaito en la playa...

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Un fuerte abrazo Dyhego. Celebro tu regreso.

Saludos.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Capitán, todo se cumple en el mundo de "nadie".

Es ley de alguien.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Un fuerte abrazo Sede.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Desde luego Liliana.

Tenía razón. Y tú también.

Mil gracias.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Hola Alejandro.

Bueno, al menos la "morralla" la dejamos para el sueco.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Hola Mangeles.

Gracias por tus palabras.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Todos, siempre, Olga.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Pero qué arte tienes Julio¡¡¡

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Y tan favorito Ridao, estoy, como tú, deseando el del próximo año.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Fue en Chipiona, eres_mi_cruz.

mangeles dijo...

Por cierto Javier....a tí te gusta mucho la poesia, y yo leo a un bloguero llamado Luis Sevilla (Casa en Penumbras u hotel en Penumbras), tengo el link en mi blog...y me gusta mucho lo que hace, aunque yo soy muy sosa según para que cosas, y me "asusta" un poco.... A lo mejor te gusta....


Un besito

MiLaGroS dijo...

pensar que la condena se acercaba más a la cadena perpetua que a la libertad de aprendizaje.

Genial, genial. Me ha encantado. Un abrazo

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Gracias.

Un abrazo.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Gracias Milagros.

Un abrazo.