miércoles, 3 de junio de 2009

Ejercicios de Rebeldía



Odio la vulgaridad, el desorden, la incompetencia y la inmadurez. El hecho de realizar estas afirmaciones puede provocar rebeldía. ¿Y qué más da? Pero sí, sobrevivo día a día entre fantasmas que reúnen algunos de los requisitos mencionados.

He conocido a personas con mucho estilo. Otras en cambio poseían un magnífico grado de responsabilidad y competencia. Orden en grado sumo, también. Y madurez, escasamente.

Vivimos en un mundo inmaduro, dependiente. Estamos necesitados de consulta ajena, necesitados de cariño. Buscamos el diálogo, la extrema desesperación.

Confundimos el grado de dependencia con el grado de compatibilidad, siendo cuestiones completamente diferentes y opuestas. Pero a pesar de ello, seguimos consultando. La inmadurez no es más que el síntoma primero de la inseguridad.

Y aún busco el Paraíso. El lugar de los defectos, de las determinaciones, y sobre todo, la casa de la supervivencia.


38 comentarios:

Dyhego dijo...

Javier:
Hay que aprender a vivir con el caos, o por lo menos dejar un poquico de caos. En cuanto a la vulgaridad ¿quién no ha bailado la Macarena? ¿quién no ha metido alguna vez toda la ropa sucia a la vez y empujones en la lavadora en perfectísimo desorden? En cuanto a la incompetencia ¿quién no ha soltado alguna vez alguna frase de esas célebres que son falsas? ¿quién a sus cuarenta y... no ha hecho una gansada de niño de 5 años? Yo estoy haciendo muchos esfuerzos para soportar el caos.
Salu2.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Todos sobrevivimos Dyhego, todos.

No obstante, hay cosas que odio y detesto, pero me aguanto.

¡Qué le vamos a hacer!

Un abrazo.

Máster en Nubes dijo...

Estoy de acuerdo con lo de que se confunde el grado de dependencia con el de compatibilidad siendo cuestiones distintas, Javier.

Pero en cambio no creo que necesitar cariño sea ser dependiente o inmaduro. No sé, a lo mejor no he entendido bien lo que escribes, perdona.

Creo que una cosa es que te guste que te quieran y querer y otra necesitarlo en plan mendigarlo o no parar hasta que te dicen que qué rico todo hijo de vecino ¿no? , en ese último caso si veo inmadurez, no en la querencia de cariño sana y genérica de los demás o de algún particular.

Perdona, debo de estar ya muy espesa.

Carla dijo...

Que texto tan interesante y reflexivo Javier...
Una ida y vuelta de preguntas y respuestas, que nos hacen pensar y recapacitar, encontrar quizas alguna solucion, o conformarnos con lo que tenemos, con esta vida

Juanma de la Torre dijo...

Si verse en un espejo provoca rebeldía, estamos ante la no aceptación de la verdad y la negación de la superación personal.

Y si esta visión provoca rebeldía, poco se puede hacer. Pienso que no es malo ponerse ante el espejo.

Salvo que gane la inmadurez... entonces en el espejo solo veremos a los demás. Y nosotros seguiremos siendo incompetentes, inmaduros, dependientes...

Un abrazo.

Anónimo dijo...

Te doy la dirrección:
c/ melancolia nº 13.
Ten cuidado porque tendras como vecino a un duende.
Entra, tu tienes las llaves.
(Sí, son esas piezas de puzzle que no encajan.)
Aqui conviven Virtudes y Defectos una pareja genial que te haran sentir como en tu propia casa

José Miguel Ridao dijo...

De lo que dices peco, sin duda, de desorden. El resto...??

Octavio dijo...

Me gusta la imagen del paraíso como la casa de la supervivencia. Y cierto aquello de que estamos necesitados de cariño. Yo, voto a tal, bien que me esfuerzo en proporcionarlo...
Un abrazo, Javier.

Liliana G. dijo...

El mundo no es inmaduro, hay personas que son inmaduras y hay que saber reconocerlas para obrar en consecuencia. En cambio todos estamos necesitados de cariño, de diálogo y de consulta, por suerte, caso contrario seríamos rara avis, posiblemente no humanos.

En cuanto al paraíso es como el famoso "elefante blanco", cada quién le da la entidad que necesita, seguir buscándolo es un privilegio, más aún que encontrarlo...

Un beso grande, Javier.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Un fuerte abrazo Aurora.

Hay cosas, y cosas. Las opiniones son dispares, y esa es la grandeza de la vida, y la búsqueda del paraiso.

Lo que dices es muy coherente, y comparto mucho.

Recibe un abrazo.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Sí Carla, es una ida y una vuelta.

Un fuerte abrazo por tu álogo.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Juanma, el espejo, es la clave de todo.

Y lo sabes.

Yo no tengo espejos. No me gustan. No me sirven.

Aunque conocemos a alguien, que sin espejos, se moriría.

Un abrazo.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Hola Anónimo.

He metido, siete veces la dirección en el navegador y nada de nada. No me lleva.

Hasta he cogido un taxi, le he dado la dirección, y me ha llevado a otro sitio.

¡Qué le vamos a hacer!

Mil gracias.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Eres perfecto Ridao, perfecto.

Un abrazo.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Octavio, tu Paraíso te lo haces día a día.

Y menudo Paraíso te has montao, cabroncete.

No te envidio, en absoluto, pero me divierte la lectura de tus aventuras.

Ten cuidado, que algún día recibirás un "regalo".

Un abrazo.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Liliana, está muy profunda. "Rara Avis", "Elefante Blanco"...

Yo me conformo con un rincón, sólo un rincón. El rincón del acierto y la incertidumbre.

Un fuerte abrazo, con cariño.

José Miguel Ridao dijo...

Javier, te ha faltado ponerme el don (perfecto). Prefiero ser maúro, y eso por no soportar cierto libro sueco del que tú eres fan...

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Bueno, Mauro, o Maruo, o Murao...

Como desee usted.

Los libros suecos lo he quemado todos. Ahora leo las "Crónicas Extravagantes" del alcalde de mi pueblo (Puerto Real), que le han cascao una multa de casi 7000 euros por decir que el rey es un gilipollas.

En este país, las verdades las castigan.

Un abrazo.

Peggy dijo...

La mediocridad y la vulgaridad me aterran ...y nunca tuve claro eso de la inmadurez , prefiero aquello de la utilidad de tus acciones en la vida ......

José Miguel Ridao dijo...

Menos mal que no dijo que era un putero...

Un abrazo, Javier.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Me ha encantado lo de "la utilidad de tus acciones en la vida".

Y también, "la inutilidad de tus actos".

Muy buen álogo Peggy, muy bueno.

Un abrazo.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Seguro que no lo dijo?????

sedemiuqse dijo...

Vaya, Javier, mi comentario no salió....
lo hice esta mañana.
Bueno, pues nada, besos y amor
je grrr.

MiLaGroS dijo...

Estoy de acuerdo contigo que vivimos tiempos decadentes, caóticos y que la superficialidad y la pobreza humana está muy generalizada, pero es lo que nos toca vivir y no podemos tirar la tohalla sino seguir siendo como somos. Diferentes cada vez con menos gente con quien te identificas o tienes algo en común pero sin embargo viviendo en medio quizá como testimonio o como nota discordante. Un abrazo. milagros

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Gracias Sede, sería un duende que lo evitó.

Mil gracias y un abrazo.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Gracias Milagros.

Nos ha tocado vivir y aquí estamos. Y con la cabeza bien alta.

Un abrazo.

Mery dijo...

Como decía un antiguo anuncio de un licor: "Guerra a la Vulgaridad". Y a la mala educación, y al sentimiento de pertenencia a la masa, y al sentirse perdido e insignificante fuera de esa masa.
Estas palabras tuyas me hacen rememorar ciertos pensamientos propios.
Gracias, un abrazo

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Estaba bueno ese licor. Era el Licor 43????

Gracias Mery, me alegro.

Simplemente son reflexiones a voz alzada.

Un fuerte abrazo.

Mery dijo...

¿Un libro sueco? ¿De qué hablas, Ridao?
Dilo ahora o calla para siempre, jopé, que ahora nos pica la curiosidad.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Ridao se refiere a la trilogía de Stieg Larsson.

Bueno, dejo que el hables, que es el que se lo ha leído todo, y lo va defendiendo a muerte por todos los sitios donde va.

Incluso, es el que más libros de esos ha comprado y los regala a todos sus amigos.

José Miguel Ridao dijo...

Una mierda para Stieg Larsson, otra para la socialdemocracia y otra más grande los fans de Larsson (menos los que son amigos míos, claro).

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Yo he quemado los libros, y con las brasas, me comí unas chuletillas de cordero.

Mery dijo...

Jajajaja, que me parto.
Ya recuerdo ahora esos comentarios al respecto, con Angeles y Demonios por medio también.
¿No íbamos a quedar para ver una y cien veces la película?
Un beso a los dos

Javier Sánchez Menéndez dijo...

No te partas, que es serio.

Mery, ¿no sabes que Ridao es el productor de las 3 películas?

José Miguel Ridao dijo...

Sí, las produzco yo, compro los derechos, las quemo para que no las pueda ver nadie y así hago un favor a la humanidad. Otra mierda para Larsson.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

José Miguel, gracias.

Acabo de recibir un paquete tuyo, con los libros de Larsson.

Y en la porta dice: "Nos acordamos de ti, y mucho".

José Miguel Ridao dijo...

Pues entonces equivoqué el envío, disculpa...

Javier Sánchez Menéndez dijo...

No, de nada.

Gracias.

Hoy como de nuevo chuletitas.