lunes, 8 de junio de 2009

Suspiros de Princesa



No mentí. Me reprochas
día a día que engañé
con mis actos, que iba a ser
más maduro, mejor padre.
Hasta que haría las camas,
amante consumado,
poeta de domingo
tras el aperitivo.
Hombre obediente
y sumamente inculto.

Quédate con lo dicho,
las palabras de ayer
son miseria en tus labios.

40 comentarios:

Carla dijo...

Upa! parece que estas enojado... o es un poema enojado...
Muy bueno

Javier Sánchez Menéndez dijo...

No Carla, es literatura y vida.

Total, la ingratitud y el tiempo.

Un abrazo en la noche.

Olga B. dijo...

Sí estás enojado, o el poeta lo está, pero qué importa.
Sueles acabar con una especie de haiku que funciona casi como el estrambote añadido a algunos sonetos y que subraya muy bien el poema, parece firmarlo.
Y gracias por el rescate de aquella entrada antigua que compartí con el ilustre Ridao. Vuelvo a ponerla en mis caricias ajenas, con su permiso.
Te mando un beso tan nocturno que casi es madrugador.

Passion dijo...

Qué versos profundos y certeros Javier!
haces bien en desbordar la vda misma en poemas tan únicos como vos♥
Besos apasionados♥

Liliana G. dijo...

Yo te creo Javier.
Pasa que muchas veces las cosas no son como uno quiere o cree, la vida te engaña pero también te recompensa con creces.

Tu poema es una cachetada a uno de esos engaños. Bien por sacarte la mochila y sentarte a descansar en mitad del camino.

Me ha gustado. (Te diría que tiene un aire a Pimpinela pero tengo miedo de ofenderte)

Un abrazo de oso.

Parsimonia dijo...

La princesa está triste, ¿qué tendrá la princesa?
Que no existen los príncipes azules. Esos que cumplen la promesa de traerte la luna.
Todo un descubrimiento. Entonces y a partir de ahí, las princesas se vuelven reinas...o brujas.
Es la evolución natural.
Besos.

sedemiuqse dijo...

javier... sin palabras mas vale darte besos y amores.
je

MarianGardi dijo...

Javier, todos tenemos nuestras miserias en la reserva.
Pronto llegara la esperanza.
Un fuerte abrazo y animate hombre

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

¿Reprocha el yo del poema a quien le saca las "vergüenzas", promesas incumplidas, o se reprocha a sí mismo?
¿Se reprocha por no cumplir lo que dijo o por haber sido tan imprudente al prometer lo que sabía que lo iba a limitar?
Muy sugerente, Javier.
Un abrazo.

América dijo...

La princesa no sabe que son los defectos y las cualidades los que nos hacen querer,las segundas compensan las primeras.

Darilea dijo...

La boca esta llena de palabras con alas.
Un besito.
Pd: Yo suelo decir, que los suspiros son besos no dados que se lanzan al viento; besa a la princesa para que no muera un beso en sus labios. :-)

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Olga, y tan madrugador.

Que te digo, que lo veas como lo veas, te lo agradezco.

Oye, tu poema, genial.

Un abrazo.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Gracias Passion, un beso.

Bueno, certero o no es lo que hay.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Liliana, que no se puede descansar, caminito, caminito. Y sin parar vamos.

Un placer, ¿molestarme yo?

Que va¡¡¡

Y menos de ti.

Un fuerte abrazo.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Parsimonia, brujas, todas brujas. Todas se vuelven brujas. No existe el príncipe, y el beso, en vez del sapo, se lo da a la manzana, y tomo, veneno.

Un abrazo.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Gracias Sede, un abrazo muy fuerte.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Marian, estoy muy, pero que muy animado. Y bueno eso de la esperanza, ¿qué es eso?.

Un abrazo.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Gracias Juan Antonio, no vas mal encaminado.

Un abrazo bloguero, compañero de las 5J.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

América siempre, siempre compensan, ¡pero cuesta tanto, mujer!

Un abrazo.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Buena definición de suspiro Darilea, muy buena.

Un abrazo, y un suspiro.

Julio dijo...

Final acojonante, Javier.

Vicky dijo...

...muy profundo , yo diria que incluso desgarrador...

Te deseo un feliz dia.
Un saludo cordial y un abrazo.
Vicky.

Alejandro Muñoz dijo...

Redondo Javier, sólo espero que no sea demasiado autobiográfico.

Adrisol dijo...

muy buena esta entrada!!

pones en poemas, la vida misma y todo lo que trae consigo..

te felicito por ser tan sensible!!

un abrazo

Isabella López Muñoz dijo...

Bueno Javier todos tenemos nuestros siniestros, pero bueno, quizás nos den un poco de diversión.
Un abrazo..

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Bueno Julio, es el final.
¿Es el final?

Recibe un fuerte abrazo.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Vicky, muchas gracias, yo también te deseo un buen día.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Alejandro, la autobiografía de la vida se refleja en mis poemas.

Es la vida, y al meno sirve para algo.

Un abrazo.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Gracias Adrisol, por tus palabras y tu álogo.

Un abrazo.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Isabella, el poder escribir, ya es una diversión, o divertimento.

Un fuerte abrazo.

Parsimonia dijo...

jajajaja

Peggy dijo...

Las broncas en verso son menos broncas :) aguantar el chaparrón

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Gracias Parsimonia.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

En verso y en prosa, querida Peggy.

Un abrazo.

MiLaGroS dijo...

Javier eres muy gracioso. Enfadado más todavía. un abrazo. milagros

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Gracias Milagros.

Un fuerte abrazo.

Mery dijo...

Opino como Juan Antonio, aquí hay un no se sabe qué de autorreproche, muy bien engalanado, eso sí.
Nada,a ser valiente y sacar las vergüenzas al aire.
Un abrazo

Javier Sánchez Menéndez dijo...

A sacarlas Mery, como se están sacando.

Un abrazo.

Tuti dijo...

Hay que recordar a todas las que se creen "princesas" en este cuento moderno, que la vida no es como la pintaban en nuestras infancias con esos libros bellamente ilustrados y todo, todo terminaba perfecto...ahora la cotidianidad se escribe en el día a día, yo, por ejemplo, no creería jamás en un hombre que me haga promesas, prefiero que construyan a mi lado esa complicidad espontanea donde no se sabe dónde irá a parar el cuento.

Celebro tu poema para volver a la realidad a todas las que aún se creen princesas.

Abrazos,

Anna

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Gracias Tuti.

Un fuerte abrazo.