lunes, 1 de junio de 2009

Al pairo



Muchos poetas progresistas de hoy día, han repetido en varias ocasiones aquello de “Con la iglesia hemos topado”. Y ellos mismos, en otras ocasiones, y con la risa interna, se han dicho “Por la iglesia hemos publicado”.

A este ritmo, todos los de Númenor acabarán publicando en Adonais (con edad o sin edad). Pero no porque valgan más que otros, sino por algo similar a lo que le ocurrió a San Pablo cuando descubrió a Jesús, y se dio cuenta, de todo lo que podía hacer en el futuro más lejano.

España es muy grande, enorme. Y hay buenos poetas, magníficos. La suerte que tenemos nosotros, y que agradecemos, es que siempre ha existido la justicia literaria. Pero, por favor, no se coman hoy el coco, que a mí, todo esto, me la trae al pairo.

Más falso fue Judas y ahí lo tienen, con tres libros publicados, y en Adonais, ¿o en Númenor?


28 comentarios:

Ignacio dijo...

Es una cuestión de actitudes, de conducta: ahora ya no es cuestión de España, o de publicar: existiendo la red, los lectores pueden multiplicarse solos, podemos elegir, y podemos hacer crecer el montón de autores que leer: tan solo modificacioness de conducta que el tiempo va haciendo.
La red es la gran revolucion, el hombre ha inventado su perpetuacion.

Juanma dijo...

Bueno, confío en que eso que dices sea cierto y siempre exista la justicia literaria. Aunque algunas veces, hay, hay que meter los dedos en la llaga para creer.

Un fuerte abrazo.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Pues sí Ignacio. El hombre la ha inventado, y el hombre se la cargará.

En el fondo es una red de redes.

Un abrazo.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Juanma, y porqué te iba a mentir yo?. Porqué lo iba a hacer?.

A mí que no me gusta meter el dedo en la llaga para creer, ya que se cree lo que se ve y lo que se vive, exclusivamente.

Y sobre la justicia literaria, no lo dudes, es completamente cierto, y también te lo digo.

El verdadero escritor lo sabe, ¡y le tiene un miedo!

Un abrazo Juanma, y gracias por el álogo.

Miradme al menos dijo...

De todas formas,Javier, la justicia es imperfecta. En ocasiones ni llega o viene demasiado tarde.
Comparto tu idea de que la red de redes nos permite leer y concer a poetas muy grandes y que nadie va a publicar jamás.
Pero sigue con el dedito que a alguien llegará y le hará pensar.
Un abrazo

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Es cierto Miradme. Tu álogo es correcto, y verdadero.

Recibe un fuerte abrazo.

Ignacio dijo...

"Miradme al menos"
uno de los pseudónimos más sugerentes que he visto.

La red va evolucionnado en bucle: conforme la usamos más uso le encotramos: soy muy atento a la red, es pasional si quieres, pero verás como da lugar a grandes cosas: más que la imprenta; algo de eso tengo escrito.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Gracias Ignacio.

Yo pienso en la grandeza de la red. pero un libro es un libro.

Enviame tu enlace de lo que comentas que has escrito, por favor.

Muchas gracias.

Ignacio dijo...

A ver, "yo he venido aquí a hablar de mi blog" pero como no atender tu petición; un pequeño resumen, aquí:

http://arkesis.blogspot.com/2008/12/velocidad-y-escape.html


Y claro; en su totalidad el estudio es este:

http://www.bubok.es/libro/detalles/10990/Una-realidad-fractal

Julio dijo...

Si existe la justicia literaria, que lo dudo, ya existe alguna.

Un abrazo, Javier

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Gracias Ignacio.

La veo y te digo.

Un abrazo.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Julio, no debes dudar de ella. Para nada.

Dentro de cien años ya verás o verán los resultados de la justicia literaria.

Solo, como buen profesor y escritor, mira en el pasado. ¿Quienes han quedado?

Pocos, pocos y buenos.

Un fuerte abrazo.

Liliana G. dijo...

La justicia literaria es tan relativa como cualquier justicia, seamos francos. Hay excelentes autores que lo único que pueden hacer es publicar en la red porque nadie le ofrece la oportunidad de editar en papel y otros que con más marketing que méritos arrasan con la venta de sus libros.

Estoy fascinada con las particularidades de los autores que cotidianamente descubro en la red. De comenzar un ensayo, no alcanzaría una colección de varios tomos. Afortunadamente me sigo asombrando...

Un fuerte abrazo, Javier.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Liliana. la justicia literaria existe.

Si se persiste, y se crea, tarde o temprano, se sale. Aunque no sea en vida.

Es mi opinión, y como toda opinión, es relativa.

Un fuerte abrazo.

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

Yo insistiría en que la justicia literaria es de las pocas que existen. En cuanto a los Adonais, no hace mucho hablaba con alguien de prestigio que ya me decía cómo había decaído el premio. Pero todo se sabe: veamos las listas de los jurados y entenderemos las listas de los ganadores. No digo yo que los que han ganado sean malos (desconozco a muchos), sino que al menos es curioso que muchos de ellos compartan tanto. ¿O es que no hay variedad en la poesía joven española?

Y cuidadín, Javier, que te pierdes...

Un abrazo.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Yo me pierdo?

No será, estimado Juan Antonio, que me encuentro, y no hay cojones en este bendito país de María Santísima del sacramento y Santo Nombre?

No será, que...?

Bueno, comparto la justicia contigo, como he defendido hasta ahora, y seguiré defendiendo. Es lo que queda.

Y por último. Sí, hay variedad, frescura, novedad, e ilusión. Y ganas de escribir, creatividad. Coño, buenos poetas, magníficos.

Pero no se puede dar un premio a dedo, no se puede. No se puede decir, y esto es verdad, "A ti te toca, el año próximo, que este ya se lo hemos dado a tu amig@". "Ah, y ya sabes, habla bien de él, que él hablará bien de ti".

¡Viva la justicia literaria!

Es difícil, que me pierda, lo fácil es que me encuentren.

Un abrazo y gracias por el álogo.

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

Si estoy de acuerdo contigo, claro, pero me refería a lo que ya te pasó una vez en tu blog (ya sabes, mejor no dar detalles...).
Un abrazo, siempre.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Sí, pero eran otros tiempos.

Uno madura, 44 años, y dice ¿qué puedo perder?

Como no pierda el Sevilla, y se baje a segunda con el Betis, por error administrativo del mangante de Del Nido.

Qué arte, el Betis y el Cádiz¡ Y jugando juntos.

No, amigo. Ya no puede pasar nada más, de lo que pasó.

Y prometo publicar todas y cada una de las entradas antiguas, con detalles, nombres y apellidos, más todas aquellas que dejé en el tintero y nunca publiqué.

Un abrazo.

La verdad está ahí fuera, no lo olvides.

Olga B. dijo...

Jo. No me entero de la misa la media, pero acojona todo un poco, la verdad.
¿La justicia poética no sería reconocer lo que es bueno, o al menos lo que nos gusta, sea de quien sea y venga en el formato que venga?
Tal vez desde mi lugar: ni amigos ni enemigos (supongo) ni conocidos en el mundo literario, es fácil que parezca fácil. No sé.
Un beso, en cualquier caso.

Carla dijo...

Una reflecion muy interesante... muy buen post el que has logrado hoy

Dromo dijo...

hola saludos desde Mexico
buen texto o poema
pero mas que nada muy reflexibo
desconoco alguna terminologia
pero me hare de un diccionario
para entender mejor
que ya aun asi me resulta bastante interesante

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Hola Olga, un abrazo.

Nada mujer. La vida, la justicia y el pairo.

Recibe un fuerte abrazo.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Hola Carla.

Mil gracias.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Buenas Dromo.

Gracias por tu álogo.

Un abrazo a esa maravillosa tierra desde donde vienes y estás.

"A toda madre¡" (Como dicen en tu país).

MiLaGroS dijo...

Tienes razón. A veces ves cada libro que alucinas que lo hayan podido publicar. Y estoy de acuerdo con que la justicia no existe pero a mi me da igual. Con que leais mis poemas me doy por satisfecha. Un abrazo milagros

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Milagros, recibe un fuerte abrazo.

Con cariño.

Mery dijo...

Pues según que días y qué asuntos a mí me traen al pairo muchas cosas. Imagino que eso te pasará a tí también.
Espero ir leyendo todo todito lo que vas a republicar de "esa época oscura" por la que pasó tu blog y de la que no me enteré, todo sea dicho.
Con dos narices, si señor.

Un abrazo

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Gracias Mery.

La verdad es que yo tampoco me había enterado.

Mil gracias y un abrazo.