viernes, 5 de agosto de 2011
Libre de la tormenta
En los sitios visibles me siento junto al árbol. Miro al cielo, busco a las estrellas y saludo a los pájaros que siempre me visitan. Cuando soy invisible prefiero los garajes subterráneos, su frescor y silencio. La ingravidez del aire. Debo esconderme ahora, la vida me entristece. Las personas que habitan me distraen, me confunden, hacen que esté molesto. ¡No podíais iros todos! Un puñado de libros y nada más. No necesito más.
jueves, 4 de agosto de 2011
The Feelings
La diferencia entre la mala suerte y la sonrisa es el sentido común. Hay que vivir con coherencia. Maldito, bastardo, loco, calificaciones que apartan al más cuerdo de la verdad. Y resulta que se vive en una impostura manifiesta. Y no hacemos nada. Escuchamos, lamentamos, asentimos, y ahuecamos el ala, no vaya a ser que nos tachen de algo que no queremos asumir. Nuestra vida es falsa, completamente fingida. Y con miedo, mucho temor a la actitud lógica.
miércoles, 3 de agosto de 2011
The Face
Después de los naufragios siempre llega Leopardi. Acudo al libro amarillo de Colinas y a la misma página. La ciento sesenta y siete. El pastor deja de ser errante. He quemado las manos con el cristal de la chimenea. Arden. He sentido un brote de calor.
martes, 2 de agosto de 2011
Taurinos
En la fiesta del toro existen tres seres a su alrededor: el aficionado, el profesional y el taurino. Por ejemplo si a un taurino le preguntas por José Tomás, agacha la cabeza. El taurino no se moja nunca. Dicen que el taurino es pesetero, vive de ello, y respeta la fiesta y su entorno.
Me gusta (y me divierte) hablar con taurinos. Los pico y les hago que agachen la cabeza a menudo.
El doce de agosto, en Gijón, José Tomás dará la alternativa al novillero mexicano Diego Silveti. Talavante hará de testigo de lujo.
Diego es hijo de David Silveti. La admiración de José por el malogrado David era inmensa. En México le ayudó mucho, y le enseñó lo que un torero español debe saber de esas tierras.
Conocí a David en Sevilla de la mano de Joaquín Almero. Le he visto torear e impresionaba. De familia taurina hasta la médula, a su abuelo Juan le llamaban "El tigre de Guanajuato”.
Diego es como su padre, un gran maestro, y en Gijón, la feria de Begoña se convierte en taurina, los aficionados disfrutaremos.
Reflejo con morros
Era una mujer tan falsa que los besos los daba con morros a sus propias amigas. Un día su marido la dejó por impresentable. Ella se consolaba en el espejo. Engañaba a la figura que reflejaba.
lunes, 1 de agosto de 2011
Gente honrada
Cuando mi padre hablaba sobre el dicho del ladrón siempre decía:
“Hijo mío –con su voz grave-, aunque el ladrón piense que todos son de su condición, hay que hacer ver al ladrón que hay gente honrada, y que su condición no es cierta”.
Entonces aprendí a diferenciar la realidad y el deseo.
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