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domingo, 3 de enero de 2016

Que dicen ser poetas


Hace ya algunos meses que falleció Saúl y no logro encontrar el equilibrio. Tan solo la lectura salva del abandono, de la desesperación.

Miro alrededor del mundo y escucho las ambiciones de los seres inútiles; da la impresión que todo está determinado, que escriben el futuro cuando éste no existe.

Se empeñan las personas en acudir al arte y arte las rechaza. Quien piensa en el poder acabará abocado al sufrimiento. Ambición y poder son los signos ajenos a la literatura.

No puedo olvidar las últimas palabras de Saúl en la fuente de Dubrovnik: Debes vivir ajeno a todo lo que ocurra alrededor del falso arte, aléjate de aquellos que dicen ser poetas.


viernes, 1 de enero de 2016

Todo queda en promesas


Prometemos. Otorgamos, aseguramos, damos razones, indicios, señales. Nos robamos el tiempo que no poseemos y calculamos las obras, los propósitos. Prometemos.

Debo acudir con más asiduidad al cementerio, para respirar, escuchar el silencio, la indolencia, oler la soledad, mirar las obras de Chagall que cuelgan de los nichos. Un colorido se difumina entre los cipreses. Negro y blanco. Blanco y negro. Todo el color es fuerza caducada.

El número total de los indolentes tiene carácter de unidad. No queda nada. Ni el alma de los seres, ni la utilidad para seguir viviendo. La poesía, como el conocimiento, es el acto idéntico, la percepción de fundir sensaciones y cualidades.

Prometemos. Y esa es nuestra proporción. Todo queda en promesas.