sábado, 31 de marzo de 2012

La verdad y el sentido


SOMOS la transferencia del alma de los pájaros en nuestro entendimiento. No hay limitaciones mientras exista lo justo y busquemos la armonía. Cuanto nos aparte de ello debilitará el caudal de creación y aparecerán las rocas que impiden el fluir y el recuerdo.

Somos la mansedumbre, un puñado de huesos hacinados sobre la piel del mundo. Y así pasan las horas, entre los libros de Leopardi, de Rilke, Pound o Eliot, y las hormigas, las nubes, los árboles y los pájaros.

Si pudiera morir y estar vivo otra vez para contarlo vendrían los hemisferios, los trópicos, la sombra de la tía Juana en el patio vegetal de Marqués de Comillas y las llagas levantadas del suelo de la azotea de Moguer.

Hay un poeta italiano que inunda la cabeza, nació en Florencia y dice llamarse Dante. Nunca estuvo en el infierno, ni en el paraíso. Viajó hasta Rávena, involuntariamente, para morir. Y su muerte fue vida por los siglos de los siglos.

Somos la transferencia. La verdad y el sentido, la razón de la palabra que nos hace nosotros. Que nos hace morir.

 

viernes, 30 de marzo de 2012

Pura palabra


UNA vez un pájaro muy generoso recogía insectos de la hierba y los repartía entre todas las aves cercanas. Es noble quien es comprensible, quien contempla. La soledad gozosa determinas, la más pura de cuantas soledades en silencio se requieren. La actividad del pensamiento y la palabra. La actividad de los sentidos se engrandece en soledad. ¿Hacen falta los seres, otras compañías, acaso el alimento?

Los asuntos de los hombres no interesan. Los guardianes del silencio hacen de camaradas, susurran en voz baja, sin gesticulación, el triunfo de la persistencia.

Se está muriendo el pájaro. Apenas ve y reparte los gozos a sus enemigos. Éstos intentan aprovechar un súbito descuido para destruir las tendencias con deficiencias. El relato no será la inmortalidad del pájaro.

Se condena a la muerte con forma de figura. Hoy mi muerte es un pájaro. Un ave de cristal, una presencia. Aquiles en Tesalia. Sócrates en Atenas. El pájaro es el modelo divino de la razón de la palabra, el término retórica en su unidad.

Suenan las sinfonías, el lenguaje articulado, lo posible y lo probable. Hay una sombra de un pájaro que reparte versos, el logos, la razón de la palabra.

Mientras paseábamos por Barcelona los pájaros se ocultaban entre los muchos árboles de la ciudad condal. Confundimos el cincuenta con el veinte como en libre de la tormenta. Amo a los sencillos, aquellos que discurren en la armonía más plena, los que saben sentarse desde su interior, los sinceros, los legítimos, los persistentes, los humanos.

Este tiempo que corre no es el mío. En la naturaleza la reflexión será pura palabra. La soledad y el silencio.

 

jueves, 29 de marzo de 2012

La forma y el tiempo


EN el todo ordenado se recoge cuanto existe. La armonía prevalece, el tono representa. Ayer, mientras hablaba con Luis, pregunté por los orígenes del alma, si el poeta está dotado de inteligencia exterior. Y Luis, con voz de ángel participativo, indicó: “La naturaleza es exterior y a ella hay que mirar”.

Todo comienza en sí mismo y en él se representa. Nada hay fuera de la naturaleza. Disfruto escuchando a los poetas celestes, aquellos que atestiguan, los que saben entregar lo que ellos no tienen. Hoy día en la vida aparecen los poetas expresivos, los que dicen y dicen pero no saben crear. No podemos confundir la creación con la manifestación, la ausencia de sentidos. Todos necesitamos de la palabra, del habla, de la música, pero apenas nadie crea, construye, supervisa.

Decir que su escritura es poesía es falacia. La escritura es palabra, la palabra que no llega a los símbolos. La razón de la palabra es poesía, pero nunca aparece si no observas ni contemplas el exterior.

Luis vuelve a asomarse a la azotea. Le espera Juan Ramón. Las nubes asoman su organismo entre las dos cabezas. Eso es la inteligencia. La poesía no se humaniza en el diálogo, la poesía crece con la naturaleza. Sin la contemplación lo bueno es malo, lo extenso limitado, lo puro caligráfico.

Dice Zenón que en el diálogo comienza lo general. No busco esa palabra, amo lo particular, lo de todos los días, lo exterior y preciso. Aquello que viaja hasta el centro del parque, lo que pierde las sombras dentro del laberinto. En esta permanencia hay que cambiar de vida, contemplando a los ángeles disfruté quince años. Los ángeles eran plantas, nubes, árboles, pájaros. Los insectos de turno eran ángeles muertos, los llamaba escritores. A aquellos que mentían a las hormigas los pisaba con ansia. Repetía en voz muy alta sus nombres. El rabilargo volvía el cuello hacia la armonía. Ahora todo prevalece.

Don Nicanor repite, palabra por palabra, el capítulo VI de El Quijote. Una banda sonora de Gardel es la imagen y es el elemento. Le invito a la azotea. Dice que hay mucha gente. Intento convencerlo. ¿Juan Ramón, Luis y tu hermano de España son la abundancia? No responde.

En la inmortalidad de Sócrates nace la razón de la palabra. En el diálogo filológico. En el cuadro de David. En el número de términos. En lo incompatible y limitado. En la forma y en el tiempo.

Naturam expellas furca tamen usque recurret.

miércoles, 28 de marzo de 2012

La permanencia


LO manso es lo inmanente, lo necesario y justo. Es la permanencia. Heráclito, Aristóteles, Platón. La poesía determina el valor del conocimiento, la realidad sincera, lo hermoso y lo feo. Ser fiel a los principios, honesto y respetable, entender a los versos con un amor tan amplio como a la propia vida. Y así descansarás en paz, en la contemplación, en la materia básica.

Hay poetas que emiten una energía distinta, diferente. Son los poetas diabólicos, aquellos que no miran tampoco permanecen. Otros poetas resultan bastante empalagosos, juegan a ser azúcar y acaban como mueren: con la sonrisa dulce sin haber escrito nada que merezca la pena. Los poetas globos engordan con sus propias palabras, los yomímeconmigo, los de siempre. Los que expresan pero no construyen ni crean.

Hay muy pocos poetas que viven en permanencia. Son los que escarban en la tierra, los que buscan las raíces en vez de alimentarse de los frutos carnosos que cuelgan de las ramas. Y los frutos se secan, se pudren, acaban de alimento de los pájaros.

En la naturaleza se concentra la vida, permanece la esencia, se conjugan los verbos. En la naturaleza la razón de la palabra deja de ser poética para volverse la misma permanencia.

El libro, la obra, la creación, son objetos de culto. Las prisas, la impaciencia, la angustia, son motivos de rabia. Debemos educar con la mirada, la presencia sincera de ser la consecuencia. Silencio y soledad, olvida lo barroco pues lo barroco es sucio, no es manso, ni acaso permanente.

No hay dos cielos iguales. El azul de los cuerpos carnales no posee alma, ni poesía, ni sensibilidad. Dentro del laberinto, en el centro del bosque, permaneceremos sentados en la contemplación. Observamos las nubes, los árboles, los pájaros, la misma mosca blanca que destruye la vida. Buscando lo infinito se halla la permanencia.

lunes, 26 de marzo de 2012

Materia básica


PLATÓN amaba el olivo, la ciudad. Yo deseo el mar y las encinas. El acebuche es cercano al olivo y convive con las encinas. Platón también decía que el bien y el sol eran analogía. No subo las persianas, amo la oscuridad, llevo gafas de sol a todas horas, frecuento lugares de descensos.

Para vivir hay que bajar, hay que quedarse abajo. Subir es engañoso. Como si intentaras fusionar la música con la poesía y dijeras a la armonía que no tiene cabida. Hay un sueño violento que concede la forma, la unidad. Es un sueño que representa los estados del conocimiento.

En el centro del bosque no hay olivos, puede que observemos encinas. Las ramas de los grandes árboles no dejan que entren los rayos del sol. Las sombras predominan. En el centro del bosque huele a mar encendido. Es un fusionamiento de presencias. Un título, un subtítulo y un testimonio. La música y la literatura existen porque son, y son la misma cosa. El arte de las artes, el relato místico musicado.

Vuela el azor de cola cenicienta. Los girasoles empiezan a crecer y las encinas florecen. Los brotes de los árboles caducos van naciendo. Hay moscas, hormigas, bichos. Hay música en el bosque.

Una ola muy grande ha llegado hasta el centro del bosque. La llaman materia básica, entidad, verso, mirada o religión. Esa ola es el cuidado de nuestra propia muerte, la confianza, el acebuche.

La poesía es el único objeto estable que permanece en movimiento, semejante a las formas, es la histeriagrafía.
 

domingo, 25 de marzo de 2012

Es la representación


LA representación es el arte de crear. Diferentes diálogos platónicos exponen esta tesis (República, Sofista, Leyes). Pero la representación no debe ser retórica. Persuadir, conmover, agradar. Símbolos, argumentos, estructuras. La poesía es representación. Los desvíos se encubren en la retórica y engañan.

No hay un Protágoras ni un Gorgias, tampoco hay humanismo. La poesía se hizo discurso y dejó de convencernos. Aquello que contiene amor será justicia, permanecerá útil. Con el acercamiento accedemos, solo llegamos, queda el trayecto último: la permanencia en el centro del bosque.

Tengo mucho miedo del poeta social, del poeta feo, ese que enseña en la universidad. Es una lacra humana, perseverante y diferente. ¡Cuánto frío hace en Granada! El testamento permaneció inalterado por culpa del acercamiento, de la representación.

Dicen los dignos y los potenciales que la probabilidad es primera y es segunda. Tiene valor contrario, posee sentido trascendente. Y es la razón de la palabra, sin ambigüedad ni estrofas. En poesía, todo lo heredable será representado, aunque apenas una mínima parte sea contrastada.

Llevo todo el día cortando la flor de la lavanda. Las manos huelen a terciopelo y la piel a cianuro. ¡Si viviera Parménides! ¡Si pudiera elegir entre imitar y ser!

El ruido que emite la colilla cuando se apaga en el agua es representación. El leve humo retórica. Es la energía natural, la flor de siempre, las presencias indecibles. La representación.

Volvemos a casa. Abel está feliz por este testamento. Asegura ironía, no aplica el verso. Es la forma fugaz, el terciopelo. Hoy todas las derrotas se dirigen a la mayor soledad.

(Día de elecciones. Si votamos debemos quemar nuestros papeles. Introducir en la urna el voto ardiendo. Y hacer desaparecer los resultados. Hoy es día de elecciones. Que mueran los políticos por el amor al arte. Pero que mueran todos. La derecha y la izquierda falsean los contenidos).
 

sábado, 24 de marzo de 2012

El acercamiento


LO legal siempre será justo. Lo dijo Sócrates a Hipias. Una tarde de abril en primavera. Platón en el Critón defiende la necesidad de acercamiento. Es la vulgaridad, las mentiras confusas, lo que pudo haber sido de Eliot en los pronombres, lo que será sin duda.

Lo zetético dispone de realidad y de ocio. Y surge la poesía. No hay criterios sin apología, ni síntomas sin versos. ¿Tienes miedo a morir en otra tierra? Lo dijo el filósofo, es la conveniencia. Quien pudiera morir y estar vivo otra vez para contarlo, y convertirse entonces en síntoma, artefacto, artilugio o cualquier proyecto invertebrado de don Nicanor.

Un perro muy vehemente se ha acercado hasta el porche. La película de los hechos dispone de realidad y de mentira. Leía a Colinas y a Leopardi. Comparaba los versos en Italia y en Roma y una bella mujer oscurecía la atención. En la casa de Rilke la viuda enseñó hasta los diez mandamientos.

Venecia en primavera es la dulce nostalgia de los atareados. Si buscas la verdad lo justo es lo injusto. Dice C. que vendrá en mayo. Nath reconoce que en Madrid se vive mejor que en México. Jorge sigue buscando el frío, el tiempo y la envidias.

Quema la vida. La sal que le has quitado a las respuestas retóricas no es filología. ¿Dónde radica la verdad? Un poeta muy malo me acojona. Dice que da clases en la universidad de los saberes y no conoce acaso ni el humo del tabaco que fuma. ¿Eso enseña a los jóvenes? ¿Los dispone o contrapone?

Estoy vacío por los acercamientos. Muy hueco. Si te tomas a broma la fortuna ejecutarás las acciones coloquiales, los epigramas, la justicia de lo legal, lo justo.

Platón se ha dejado caer por la escalera. La plenitud es acercamiento, satisfacción. No se elimina el mal en la poesía, también lo dijo Platón. Se desgrana, se anulan los desvíos. La razón de la palabra es justa y es legal. Es el acercamiento.

viernes, 23 de marzo de 2012

Revista TURIA (número 101-102)


En el número doble (101-102) de la revista TURIA aparece este poema inédito.



1967 (La Boda)


He perdido el anillo,
el aro de metal,
la joya de la vida.

Lo he perdido en el parque,
en el centro del parque
y no lo encuentra nadie.

Tengo a todos los pájaros buscándome el adorno.
Algunos ya de vuelta me dicen que se marchan.
Junto a la fuente mágica que chorrea palabras
una estrella refleja lo justo y necesario.

No aparece el anillo.
Debo vivir sin él.
He lavado las manos,
he sacudido el agua en las plumas de aves
que nunca me abandonan.

Quiero ser como todos
y no tengo la fórmula.
En la azotea las sombras
reclaman el secreto.

Los ángeles en casa encontraron la luz.