lunes, 14 de julio de 2014

Los fantasmas de Sócrates




Conviene, pues, a la muerte oponer la confianza y al miedo de la muerte la cautela; cuando ahora, al contrario, a la muerte oponemos la huida y a nuestro parecer acerca de aquélla el desinterés, el descuido y la indiferencia. (Epicteto)

Son los fantasmas de Sócrates.


jueves, 10 de julio de 2014

El hecho




Doy por finalizados los actos de querer. A esta hora del día el presente es carácter y los signos futuro. En la misma naturaleza encuentro cuanto busco, todo está allí: su propia duración, las intuiciones, los textos más significativos, el vuelo del rabilargo, la sombra de la nube endecasílaba.

No domines a los imprevistos, deja que te visiten sin hacer ruido, debes abrir la puerta cuando llaman, la conciencia ilumina con luz el movimiento.

No creo en los modelos, ni en los significantes. Cuanto más férreo es el esfuerzo mayor es la virtud de quien observa.

No creo en la felicidad, tan solo es un hecho distanciado.


miércoles, 9 de julio de 2014

Con la nube




Sobre la rama de la encina siempre había un pájaro. Nunca era el mismo, lo distinguían sus plumajes, su cabeza, el propio movimiento de sus patas.

Sobre la rama de la encina descansaba la nube alejandrina. Se tomaba su tiempo en la respiración.

He vuelto a exhalar. El olor a café que desprenden tus manos evita la opresión del calor, el agobio excesivo, lo inoportuno e injusto.

La mañana de hoy es tranquila. Sigo con Bergson bajo un constante sonido de pájaros. Un suave viento mueve las hojas de la palmera grande. Se han marchado las moscas.

La araña cae de rama en rama dejando tras su paso el fino hilo de su discordia. Con la mano abierta destruyo su oficio, poco tardará en recrearlo de nuevo.

Sobre la rama de la encina hay un pájaro. Ahora está un rabilargo que juega con la nube.