miércoles, 1 de diciembre de 2010

Readings designs (2)



Una niña intentaba contarle a un adulto sus deseos y fantasías. Todo era eterno, todo fluía. La niña miraba de vez en cuando la cara del adulto para observar su reacción.

El adulto escuchaba sin prestar mucha atención. La niña indignada, pues no percibía ningún tipo de energía, exclamó:

- ¡A veces los mayores son como las arañas, nunca salen de su tela!