viernes, 24 de enero de 2014

No retorno




Los sueños del joven poeta se reflejaban con las ramas en el agua. Pronto la expectación dio paso a la realidad, y en ella los sueños prevalecen.

Hay un punto, que llamamos de no retorno, al que viajan muchos, la mayoría. Aquellos que no aceptan que la línea es transparente, que existe, que hay realidad en la virtud. Aquellos que no aman el silencio y la soledad.

Antes de alcanzar el punto de no retorno el aprendiz se ejercita en la ironía, la alimenta. Pero muere en su propia conciencia, ausente de armonía.

jueves, 23 de enero de 2014

La línea




Permanecemos en el tiempo justo, en el tiempo adecuado. Cumplimos la misión que figura en el contrato, todo está escrito.

Todo tiene un porqué, nuestro objetivo es hallarlo en cada momento. Nunca recordaremos la lectura del contrato antes de traspasar el límite, la frontera que existe entre arriba y abajo.

Cuando subo a las nubes busco esa línea, esa separación, pero nunca aparece.

Nada es aceptación. Nada es confianza. Todo es culminación, origen.

 

miércoles, 8 de enero de 2014

"Por complacer a mis superiores" (Antología Poética)



Por complacer a mis superiores es una extensa antología de mi poesía. Incluye una representación de los libros publicados así como los últimos inéditos.

ISBN: 978 - 84 - 942074 - 3 - 3

190 páginas.

PVP: 10 euros.

Pedidos: ventas@edicionesenhuida.es

martes, 7 de enero de 2014

Géneros supremos



Para Platón existían los géneros supremos. Eran varios. Habla de ellos en el Filebo, en el Timeo y en el Sofista.

De todos hago propia la idea de contrario del Teeteto. La oposición es reflexión y comparación.

El amor infinito, los afanes, que escribiera Leopardi.

Tal vez recuerdo a dios porque estoy solo. Lo dijo Luis Rosales.

Los géneros supremos no son categorías, adoptan el nombre de estirpes, su éxito radica en la contradicción.

domingo, 5 de enero de 2014

Erróneas presencias



Nuestro objetivo es una meta inmensa por descubrir. Disponemos de la vida para ello, del día y de la noche.

A menudo, cuando ha fallecido un ser querido, sentimos muy cerca a los ausentes. Incluso podemos verlos, tocarlos, olerlos, sentirlos dentro de nosotros. Son las erróneas presencias. Recibimos y entregamos tanto amor con ellos que permanecen en nosotros durante toda nuestra existencia. Pero no son, ellos no están.

Tampoco son confuso laberinto. En este caso adoptan la forma física de esos seres pero sus almas son diferentes.

El tránsito posee dos etapas. Antes de fallecer permanecemos en la tierra unos 500 días preparando la marcha. Cuando morimos nuestro tránsito hasta la reencarnación también será de otros 500 días. A partir de ese momento nuestra misión consiste en descubrir esa reencarnación del ser querido.

Muy extrañamente la reencarnación se produce en nuestro entorno más cercano, es lo inusual. Hay que buscar, dejarse llevar por el sentido común de la indolencia. Ayudan las sombras y el ángel negro. Pero solo los elegidos lo consiguen. El engaño de las sombras es la pista, no lo olvides.

sábado, 4 de enero de 2014

Afirmación




Llevo meses discutiendo con Saúl sobre la reencarnación. Recojo la cerilla con la mano y transmito cuanto reconocí en el confuso laberinto de seres y personas. Hay momentos en los que no estamos entre nosotros, ya nos hemos marchado. Precisamos de un tiempo indefinido para preparar nuestra huida. Cuando fallecemos estamos aproximadamente un año y medio sin dar noticias. A partir de ese instante podemos volver, siempre que deseemos. La vida es elección y es afirmación.

Regresamos si aceptamos. Volver es voluntad propia. No aparecen estrellas si no llega la noche.

Discuto con Saúl. Él intenta explicar que la vida es un oficio donde obtenemos nota. Me niego a aceptar esa afirmación. Estamos porque hemos firmado un contrato con plena aceptación. Y regresamos porque confirmamos otro contrato.

También indica Saúl que nuestro círculo de llegada es similar al que hemos dejado anteriormente. Y lo niego. El universo es infinito. La tierra es ilimitada. La multitud nunca será concreta si la observas.

Miro el teléfono. Un síntoma quema las entrañas, ha ocurrido algo en casa. Suena el teléfono. Ha ocurrido algo en casa.

Creo en la vida, en la vida elegida, en el contrato, en la reencarnación. Todo está firmado. Si no quieres venir qué haces con nosotros.