lunes, 12 de septiembre de 2011

46 (Cuarenta y seis)



Cuando el corazón nos rinde pleitesía me debes regalar tu estrella. No me conformo con menos. Cansado de recoger las bellotas que han comenzado a caer de las encinas, respiro. Esta noche he escuchado los golpes sobre el porche y la casa. Mientras cae una bellota se descubre el secreto, o pides un deseo. Su bajada es muy rápida. Rueda a continuación hasta encontrar el hueco, la salvación. Si la bellota es buena retumba en su bajada, pero acaba vacante, quieta, simple.

Estar en todas partes y no aparecer en ningún sitio. Suele ocurrir cuando el corazón nos rinde en avenencia. Y a quién importará la vida de los necios. Las cartas en la mesa siempre son un recurso, un bien que nos persigue.

Esta mañana me perseguían las bellotas. Con un libro de Barrie recorría el porche, el jardín, el sobrio aparcamiento en superficie con un suelo gris. Mientras hablaba Barrie esquivaba los frutos de la encina.

Si leo dejo las cartas encima de la mesa. No respondo a correos, no atiendo las llamadas, no saludo a visitas. Leo. Leer es un adorno de pasamanería, la materia común, el origen de todo. Vino un lagarto a verme y lo dejé plantado. Estaba con Barrie. Ayudaba a James a recortarse un poco su bigote.

Nadie aspira a tener carrera literaria, ni a hablar con los lagartos. Yo aspiro a leer por muchos años. Necesito leer. Lo que yo quiera.

Las discusiones que mantengo con Hardy nunca llevan al sometimiento. Thomas me recuerda mucho a Abel. Pound vio la luz en la poesía de Hardy pero yo no la he encontrado todavía. Descubro novelas, dramas, oscuridad.

Le he dicho a Thomas Hardy si desea que le ayude a recortarse un poco su bigote. Barrie quedó muy bien. He descuidado el paso y han caído dos bellotas. Nunca debes apartarte del camino. La línea recta no es la solución en la poesía. La dirección debes tenerla clara y buscar el hueco, el intervalo que existe entre el comienzo de un verso y sus matices. Esa abertura está trazada en curvas. Vas dejando a los lados los desvíos.

Se han dicho tantas cosas en los últimos días que soy incapaz de escribir un verso, una simple palabra. Cuando oigo hablar de Parra, de Rosales o de JRJ se me pone la piel como al lagarto, con escamas o láminas. No debo escuchar, debo leer. ¿Minoría o mayoría? Existencia, todo es existencia. La experiencia no existe.

No logro convencerte para que me regales tu estrella. Te he leído pasajes junto al árbol de dios y has preferido darte un baño en la piscina. Con tu cuerpo celeste me has levantado el ánimo. La intención de alentar lo que no se consigue.